Desde su gestación, el MCC
quedó organizado en sus tres tiempos: Precursillo, Cursillo y
Poscursillo. Así mismo sus secretariados, escuela, retiros,
encuentros, convivencias, Cursillo de Cursillos, etc., y lo más
importante sus grupos y ultreyas.
La labor no fué fácil. Mucho
tiempo anduvimos “con la casa al hombro”. Dos
barracas comidas por el comején y necesitadas de múltiples
reparaciones fueron nuestra “sede” por muchos años. Casi
milagrosamente logramos tener residencia permanente en 1985, la que
hoy es nuetra Casa de EMAUS.
Muchas actividades
recaudatorias se han dado en Cursillos, pero recordamos con mucho
amor y aprecio la de la “Abuela” Luisa Borges: Tejía el producto, lo
rifaba, y luego donaba lo recaudado al Movimiento.
Animados por el grito de “Cristo y yo, mayoría aplastante”, podemos afirmar que en
estos casi 50 años no nos han faltado coraje, valentía y tenacidad.
El “fuego” del Espíritu Santo nos han guiado para responder a
nuestra misión y vocación.
En 1965 nos extendimos a Belle
Glade, Pahokee, Indiantown, Venice, Clewiston y West Palm Beach,
ciudades que aportaban con candidates para hacer los Cursillos.
Nuestra Escuela crece y surge una necesidad de extenderla hasta
Naranja en 1983 y Broward en 1985.